Desde el Jardín de Freud Revista de Psicoanálisis

Desde el Jardín de Freud es la revista anual de la Escuela de Estudios en Psicoanálisis y Cultura de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá. Nuestra publicación se encuentra indexada en categoría C de Colciencias.


NÚMEROS DISPONIBLES EN "ARCHIVOS"

DESDE EL JARDÍN DE FREUD 1: « “Lo escrito, escrito está” Escritura, letra e inconsciente »

DESDE EL JARDÍN DE FREUD 2: « Cuerpos y goces contemporáneos »

DESDE EL JARDÍN DE FREUD 3: «¿Cómo voy yo ahí? La disputa por el objeto en el lazo social»

DESDE EL JARDÍN DE FREUD 4: «Memoria, olvido, perdón, venganza»

DESDE EL JARDÍN DE FREUD 5: «Responsabilidad del sujeto, clínica de la culpa e impunidad»

DESDE EL JARDÍN DE FREUD 6: «Lo femenino y lo social»

DESDE EL JARDÍN DE FREUD 7 : «Drogas, clínica y mercado »

DESDE EL JARDÍN DE FREUD 8: «La voz en los lazos sociales »

DESDE EL JARDÍN DE FREUD 9: «Actos»

DESDE EL JARDÍN DE FREUD 10: «Sigmund Freud»

DESDE EL JARDÍN DE FREUD 11: «Nuestros Duelos»

DESDE EL JARDÍN DE FREUD 12: «La cuestión del síntoma»

DESDE EL JARDÍN DE FREUD 13: «Conflicto, segregación, exclusión»

Avisos

 

Convocatoria Revista de Psicoanálisis Desde el Jardín de Freud Número 15 "Estructura del sujeto y lazo social contemporáneo"

 
REVISTA DE PSICOANÁLISIS DESDE EL JARDÍN DE FREUD
ESCUELA DE ESTUDIOS EN PSICOANÁLISIS Y CULTURA
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS


ESTRUCTURA DEL SUJETO Y LAZO SOCIAL CONTEMPORÁNEO

Bogotá, 19 junio de 2014

Apreciados colegas, lectores y amigos:

 

Esta nueva edición de la revista Desde el Jardín de Freud convoca a una reflexión sobre el crucial asunto del malestar contemporáneo, en la perspectiva de situar sus elementos constituyentes, tanto a nivel del lazo social como de los efectos sobre el sujeto que se aloja en él. El tema no es una novedad, tal como puede constatarse en la enorme producción de la que dan cuenta las publicaciones psicoanalíticas en las más diversas latitudes, así como en nuestro recorrido en el curso de las sucesivas ediciones de esta revista, si bien cada número monográfico lo abordó a la luz de su particularidad. A juzgar por la profusión de valiosas contribuciones de pensadores y artistas de nuestro tiempo, el tema se inscribe ya en la tradición de crítica social y cultural del conjunto de las disciplinas sociales y humanas y de las artes en general, desde bien entrada la segunda mitad del siglo pasado. Dadas, pues, su pertinencia y actualidad y, al mismo tiempo, la insistencia con la que vuelve en nuestras reflexiones, consideramos oportuno delimitar este campo a fin de destacar una particularidad que toca al cruce entre la estructura del sujeto y el lazo social contemporáneo.

 

Esta articulación, como es sabido, encuentra sus antecedentes en el propio Freud. De hecho, fue en el neurótico de su tiempo en quien Freud advirtió la condición del hombre moderno, desgarrado entre lo ineducable de la pulsión y las exigencias culturales sostenidas por el ideal civilizador. De ese antagonismo Freud dedujo justamente los caminos de formación de los síntomas: soportados como están en las trazas del discurso del Otro que fundan el inconsciente del sujeto y en la norma del Otro social, los síntomas neuróticos revelan así su doble dimensión, histórica y de estructura.

 

En acuerdo con Freud, Lacan indicó que la condición de posibilidad de la sociedad reposaba en la represión del goce que el neurótico paga con su neurosis. Ahora bien, si seguimos las articulaciones fundamentales de la estructura del sujeto en la clínica freudiana, todavía podemos citar la psicosis paranoica como salida a la encrucijada de una época, en cuyo caso se trataría de un sujeto que le disputa al amo su predominio mediante una construcción delirante que sustituye la cosmovisión admitida por otra en la que encuentra sentido su lugar en el mundo y su relación con el Otro.

 

Así las cosas, podemos decir que, históricamente, los sujetos se las han arreglado para sortear el mandato cultural y también su contraparte necesaria respecto de su división: el mandato de la conciencia moral. Dicho en otros términos, se las han arreglado con el goce. Justamente, la noción de discurso acuñada por Lacan da cuenta de la forma como las sociedades pusieron a prueba distintas modalidades de “tratamiento del goce”, todas ellas girando en torno a la renuncia, ya inscrita por Freud en términos de castración, como condición de la articulación discursiva misma, por lo tanto, del lazo social.

 

Se deduce entonces que los discursos –del amo, de la histérica, de la universidad y del analista– están construidos en referencia a lo imposible del reencuentro del sujeto con el goce, cuya pérdida le ha sido exigida en el paso del estatuto de puro viviente a la condición humana. Este imposible soporta no solo la armazón del discurso y sus modalidades, sino la estructura del sujeto tal como lo pensamos con Lacan: un sujeto dividido, atravesado por la castración, cuya falta de goce es condición de su deseo. Que tanto el sujeto como el lazo social se constituyan en relación con este imposible nos permitirá sopesar las consecuencias, sobre el sujeto y sobre el lazo, de las modificaciones del discurso en el mundo contemporáneo. Porque de hecho, en la actualidad se asiste a la propuesta de una modalidad de tratamiento del goce cuya novedad reside en abolir la imposibilidad mediante la oferta al sujeto del objeto de consumo que pudiese completarlo con su goce, a lo que se agrega -el utilitarismo obliga- un imperativo de goce. Se trata del discurso capitalista, a cuyo sostén han contribuido por igual la ciencia en su versión contemporánea de tecno-ciencia, y la economía neoliberal.

 

Si algo resulta indispensable destacar aquí, para nuestro propósito, es el rechazo de la castración que induce el discurso capitalista. Ahora bien, si lo rechazado es tanto la falta del sujeto como lo irreductible de su división ¿ello no amenaza acaso la existencia misma del sujeto del inconsciente? Así las cosas, ¿nos encontramos en presencia de un neo-sujeto afectado por “nuevos síntomas”, o de un sujeto que responde a una “nueva economía psíquica”, como en efecto se ha sostenido? Después de varios años de su formulación, vale la pena intentar algún balance de estas tesis. ¿Cómo estimar el hecho de que el sujeto implicado en ellas -separado de su inconsciente, cuya falta se estima en función de lo que puede ser completado, afectado entonces por la frustración, y no por la castración- sea el mismo individuo que promueve la economía de mercado? ¿Cuál es entonces el sujeto en cuestión? ¿No resulta riesgoso desconocer que los efectos colectivos del discurso tienen su contraparte ineludible en efectos subjetivos singulares, acerca de los cuales no podríamos prejuzgar si participan en el movimiento general de sometimiento al discurso contemporáneo o, antes bien, constituyen una protesta, una objeción? ¿Y qué decir, si así fuera, no ya del porvenir, sino de la actualidad del psicoanálisis?

 

En este punto se nos plantea una reflexión que suponemos crucial en los desarrollos a los que nuestra convocatoria invita, relativa en últimas a los asuntos de la constitución misma del sujeto. No hay sujeto sin el Otro, pero tampoco lo habría si le fuera impuesta una total sumisión al Otro. La separación entre el Otro y el sujeto y entre el discurso imperante y el sujeto resulta decisiva para no caer en la convicción determinista de la ciencia contemporánea que, sostenida en el saber “objetivo”, elude la causa y rechaza el inconsciente. La fórmula lacaniana que dice “el derecho no es el deber” tiene un alcance subversivo en cuanto indica un margen de libertad para el sujeto, quien no tendría que asumir como un deber el derecho al goce que el discurso promueve. La singularidad y la indeterminación son el fundamento del acto del sujeto… ¿no vale esto, a su manera, para el acto del psicoanalista?

 

Y sin embargo… es un hecho que el estado actual de la cultura, para decirlo en términos freudianos, no ofrece las condiciones propicias para la solución neurótica de las sin salidas del sujeto “postmoderno”, de quien podemos decir que paga con el retorno del goce el precio del rechazo de la castración, lo que se manifiesta en distintos fenómenos tanto subjetivos como del lazo con el que este sujeto se liga a lo social.

 

En lo relativo a su presentación subjetiva, algunos han diagnosticado este malestar contemporáneo con designaciones tales como “perversión generalizada” y "psicosis ordinaria", cada una de las cuales busca describir en el campo nosográfico clásico –que Freud ordenó en torno a la castración– “los efectos deletéreos que da al discurso del amo su estilo capitalista”, como decía Lacan. De un lado, en el caso de la perversión generalizada, se sugiere el imperio del goce sobre el deseo como resultado de la decadencia de la función paterna y de la consecuente de-simbolización; de otro, con la psicosis ordinaria, bajo el postulado de la inexistencia del Otro, se suprime la diferencia entre neurosis y psicosis para otorgarle prevalencia a los modos de goce, cuya apreciación no requiere, en efecto, del principio de continuidad que implica la distinción de las clases.

 

Al respecto, una vez reconocido el esfuerzo de los autores para aportar en la perspectiva psicoanalítica una lectura de la contemporaneidad en la que los sujetos no parecen tener otra opción que inscribirse, valdría la pena preguntarse por el devenir de estas formulaciones, las cuales, a lo largo de los últimos años, han soportado la crítica ideológica y la elucidación epistemológica que, en nuestro campo, no pueden eludir la prueba de la clínica. Así las cosas, las contribuciones de los autores nos permitirán aportar de manera razonada a un debate que no puede limitarse a juzgar la conveniencia o inconveniencia de las clasificaciones por parecernos sociológicas o históricas, y no “psicoanalíticas”.

 

Por último, recientemente se ha sugerido una suerte de aplicación al lazo social de los caracteres preminentes de las estructuras clínicas freudianas que, según lo dicho hasta aquí, no podrían ser sino aquellos de la perversión y la psicosis. Sintagmas como “lazo social perverso”, “esquizofrenización” del lazo y su polo opuesto, la “paranoización”, buscan dar cuenta a su manera de las degradaciones de lo social a las que nos vemos abocados cotidianamente, sea que estas se manifiesten bajo la forma del predominio de la sospecha sobre la confianza, de la mentira sobre la verdad, de la identidad asentada en las particularidades biológicas sobre la singularidad, de la “inocencia” sobre la responsabilidad de los propios actos…, sea que tomen la forma de la discontinuidad de la experiencia, de la pérdida de sentido, de la volatilidad de las creencias, de la desorientación con respecto a los horizontes morales, cuando no de la supremacía del pensamiento único que es el piso necesario del totalitarismo en sus variadas versiones… cuyo correlato de violencia ha tomado las dimensiones de horror que conocemos en nuestro propio suelo, para no ir más lejos.   

 

Los psicoanalistas han participado del movimiento crítico de reflexión sobre el malestar de la época, al mismo título que tantos pensadores y artistas, científicos sociales y líderes políticos. Invitamos entonces a los psicoanalistas a participar en este número de la revista con sus contribuciones esclarecedoras sobre el alcance de las producciones concernientes al asunto que nos ocupa… Convocamos también a los pensadores para que nos ilustren con sus valiosas elaboraciones y a los artistas, para que no nos falte su agudeza para aprehender lo real en juego en la degradación que hoy constatamos en la experiencia humana.

 

Esperamos que nos envíen sus colaboraciones al correo desdeeljardíndefreud@gmail.com antes del 30 agosto del año en curso, siguiendo las normas para presentación de textos que pueden revisar en la sección 'Acerca de'-'Directrices para autores':

http://www.revistas.unal.edu.co/index.php/jardin/about/submissions#authorGuidelines

 

Sylvia De Castro Korgi

Editora

Desde El Jardín de Freud

Escuela de Estudios en Psicoanálisis y Cultura 

Universidad Nacional de Colombia

 
 

 

 
Enviado: 2014-06-24
 
Más avisos

núm. 13 (2013): «CONFLICTO, SEGREGACIÓN, EXCLUSIÓN»


Portada
Director: Mario Bernardo Figueroa Editora: Sylvia De Castro Korgi Escuela de Estudios en Psicoanálisis y Cultura. Desde el Jardín de Freud, No. 13. "Conflicto, segregación, exclusión” Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2013, p. 449, ISSN 1657-3986


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ISSN: 1657-3986 (impreso)
ISSN: 2256-5477 (en línea)

 

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